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28.4.24

Armonías extremas. La fusión de ruido y ritmo. Disco de Meat Beat Manifesto y Merzbow


Dos mentes en sintonía que provienen de las aristas de la música electrónica más influyente y radical se han unido para publicar un EP llamado "Extinct", que publica el genial sello Cold Spring. Me estoy refiriendo a dos monstruos de culto: Jack Dangers (Meat Beat Manifesto) y Masami Akita (Merzbow). Ambos son venerados por su influencia en la música de baile electrónica, en el caso de Meat Beat Manifesto, y del noise japonés en el caso de Merzbow. 

"No podemos hablar el mismo idioma, pero en el vórtice del sonido, hay una comprensión cruda y primaria que trasciende las palabras. El ruido puede ser arte, una representación visual podría ser tal vez Nº5 de Jackson Pollock, un plexo de caos redefiniendo lo que la música puede ser y podría ser. Empujar los límites con Masami no fue solo una aventura musical, fue una clase magistral en anarquía sónica". (Jack Dangers).


La música electrónica ha evolucionado mucho en muy pocas décadas, generando una amalgama de estilos y subgéneros que en la actualidad pueden convivir, como en el caso de los protagonistas del disco. Todo un ejercicio estilístico de notable interés que hará las delicias de sus seguidores, posiblemente más del nipón por el uso de sonidos extremos habituales en su discografía extensa. Eso sí, están arropados inteligentemente por ritmos quebradizos, afilados y agresivos de Meat Beat Manifesto, que no se queda atrás en el uso visceral de bombos y cajas, recordando en ocasiones a las producciones de Container.

Este disco es un desafío más que intenta traspasar nuevamente las barreras tradicionales. Y el caso es que lo consiguen. Exploran hasta satisfacer a los oyentes necesitados de nuevas propuestas sonoras, aunque sin impactar con su propuesta. La interacción de ambos en los dos temas que aparecen en el disco es equilibrada, aunque desconozco el método de trabajo que han tenido ambos proyectos. De principio a fin se modulan ritmos mientras que los ruidos son manipulados hasta el salvajismo habitual de Akita. Los ritmos no son bailables, aunque en realidad todo puede bailarse, ¿verdad? 

Dangers y Akita convergen en este proyecto que posiblemente no tenga continuidad a corto o medio plazo. Se quedan, a pesar del interés de la propuesta y los nombres de sus protagonistas, en un divertimento más dentro de lo que son sus dilatadas y reivindicadas carreras. Para impactar hoy día se necesita algo más, y dudo que hayan invertido mucho tiempo en la producción del disco.


En mi opinión no han llegado a traspasar las fronteras estilísticas "convencionales" de las músicas anómalas y minoritarias, esas que están dentro del vanguardismo. Aun siendo un disco interesante y disfrutable, por separado pueden sintetizar mejor sus ideas, llegando sin duda a cotas artísticas más altas. Hay nuevas texturas, pero realmente no inventan nada. El ruido aparentemente controlado genera pulsiones con la estructura rítmica con habilidad suficiente para destacar entre la marea de publicaciones, pero dudo que sea un disco considerado entre lo mejor de este 2024. Y si lo está será por la importancia de quien firma el trabajo.

Es un buen lanzamiento, pero sus atmósferas explosivas se quedan a medio camino entre el ejercicio estilístico sin más y una obra mayúscula capaz de sobrevivir con el paso del tiempo. También denota un aire a ensayo de lo que tal vez hubiera sido un disco de larga duración con más tiempo de maduración. Podría decir también, sin entrar en contradicción, que supera el nivel de muchos discípulos de ambos, ya que la sutilidad y el uso de recursos bien trabajados durante décadas, se aprecian por momentos en las dos canciones: "¡Flakka!" y "Burner".

"Extinct" es un paso interesante que me recuerda a un Steve Reid como si estuviera endemoniado y esclavizado en lun inframundo ruidista y brutalista. Pero la audacia se queda a medio camino en esta exploración dual de dos de los proyectos más influyentes para mí en décadas. Lo que sí demuestra es que el ruido es arte, así que como nota, se lleva un aprobado para un disco que hará las delicias de los amantes de lo arriesgado. 

3/5


21.6.21

Erizonte. Escultura sonora por la libertad. Tributo a OPS.



La obertura creada por Erizonte ya nos avisa de la carga de profundidad de "Sonidos en el silencio", (título que viene de un corto "La edad del silencio" corto animado de 1978 dirigido por Gabriel Blanco.

Con ese ambient fantasmal y tenebroso que emana desasosiego, forma una especie de azote de pensamiento crítico, de esos que durante décadas ha generado el maestro Ándrés Rábago (Madrid, 1947), antes como OPS  (significa abundancia en la mitología romana) de su época antifranquista (el caso del que trata este sincero tributo) y ahora como El Roto en tiempos de democracia (burguesa). Muy en la línea nuestro ilustre Goya. 

Sinceramente es un lujo poder escuchar las colaboraciones que Julián Sánz Escalona ha ido conformando con el tiempo en este ecléctico pero uniforme disco conceptual que merecidamente ha sido parido en forma de vinilo (con anticipos anteriores en formato CD). Álbum colectivo impulsado por el propio Julián. 

Los colaboradores son un aluvión de músicos históricos de la música experimental y underground.

Impagable la participación del mítico dúo Mecánica Popular (Luis Delgado y Eugenio Muñoz), pura historia de la vanguardia sonora de la España de los 80. La lista es exquisita. Nombres de culto de la escena, pioneros que nunca dilapidaron su ingenio y creatividad. La Fura Dels Baus (con Miki Espuma como compositor), Los ya desaparecidos Macromassa (uno de sus miembros, Víctor Nubla, falleció en marzo de 2020, y el disco está dedicado a él), el grupo post post punk Mar Otra Vez (reunido para la ocasión después de décadas sin actividad), Esplendor Geométrico (más laboriosos que nunca), el maestro de culto Pelayo F. Arrizabalaga junto a Eli Gras (uno de los talentos de nuestro país), Scud Hero (protagónico en la electro rock de principios del presente siglo), y Javier Corcobado, que cierra el ciclo de colaboraciones que Escalona, bajo su alias de Erizonte, ha edificado, dotando de una música onírica y pensativa, el trabajo como agitador de conciencias que OPS encarnó durante años. 

El disco es un antídoto contra el efugio vital imperante en estos tiempos de manipulación e individualismo. Siguiendo esta idea, esta oda efusiva, derrama vitalidad, muy superior a la mayoría de trabajos que suelen publicarse. Vitalidad con actitud (en su vertiente crítica del sistema) de gran eficacia. Siendo una apuesta arriesgada en eso de publicar obras sonoras con mensaje, algo tan anómalo hoy día. Los músicos citados emplean sonidos e instrumentos que engarzan formas nuevas (o no tanto) de expresión, enhebrando una especie de banda sonora que desaturde nuestras mentes abarrotadas de pensamientos nefastos. 

Sin esnobismo alguno, con sinceridad y verdad en cada hueco del pentagrama, se esparcen con agilidad y sabiduría toda una serie de conceptos que eran fórmula artística de Rábago, casi regla inamovible que servía para explicarnos el mundo que nos rodea. 

La explotación, la manipulación, los diferentes tipos de opresión, la importancia de la educación, el papel desastroso de la Iglesia como inoculador de sometimiento y sumisión, el poder del miedo, la mejor de las armas, nuestro universo de humor negro, y nuestro espíritu de superación ante los obstáculos. La represión en todas sus formas es lo que vertebra este álbum que se convierte en otro artefacto más de los artistas y músicos españoles que siempre han defendido la libertad. 

Este disco, en su intrínseca concepción es una bofetada al poder, no como algo metafísico, sino como algo material que decide nuestro destino, o al menos lo intenta con las diferentes armas de que dispone.

En la estepa musical de nuestro país, algunas veces surgen chispas luminosas y abrasivas que retumban frente a lo acomodaticio y lo subvencionado. O se está con el poder, o se está contra él. Erizonte lo tiene claro en este disco tributo a OPS.

Disco imprescindible. Pero aviso, no es apto para los que aborrecen los sonidos chirriantes y la música atonal. Este es un disco de aquello que llamaban vanguardia

El acertado diseño gráfico está acompañado de una selección (realizada por el propio Rábago) de sus viñetas, ilustrando cada una de las composiciones de los protagonistas de este disco colectivo. 

Puntuación: 4/5.

ESCUCHA

Por Sergio Sánchez

22.1.16

Hazard Records y la militancia underground

Reproduzco este texto desaparecido en internet y que publiqué en el blog de FNAC, ya extinto, y ahora denominado ClubCultura. Es una interesante entrevista a Anki Toner, padre de Hazard Records



ALTERNATIVAS. HAZARD RECORDS Y LA MILITANCIA UNDERGROUND

Posiblemente sea  políticamente incorrecto por escribir en este portal sobre un sello discográfico de libre descarga, sin interés alguno por el mercado de ventas, las cifras de negocio o la promoción inmersa en el círculo vicioso de la mercadotecnia que obviamente Hazard rechaza de manera frontal desde 1999.
Pero la libertad sincera que me otorga este blog hace posible que dedique un sincero homenaje a uno de los sellos más importantes nacionales de los últimos 20 años, concretamente de Barcelona.
Hazard Records, es pionero en la gestión y la publicación de obras experimentales y libres, en un sentido amplio, como la improvisación, el noise, el plunderphonics, el rock, la electroacústica, o los soundscapes, a través de la libre descarga (Hazard es un netlabel antes de que se hicieran famosos y crecieran como setas por la red), y empapados de una filosofía realmente radical que rompe de manera frontal con la idea de los derechos de autor del sistema imperante.
Creado por Anki Toner, uno de los músicos más importantes del país (Superelvis, File Under Toner, Dj Hazard), cumple estos días quince años, y aunque parezca mentira, el sello está más activo que nunca, pues celebra como órgano vivo este aniversario mediante la publicación de una serie de discos perdidos, nuevos trabajos, sesiones que reconfiguran referencias ya publicadas, y también una serie de textos no menos interesantes de algunos artistas invitados o que tienen relación directa con el sello desde sus inicios (Jesús Brotons o Javier Piñango, etc).
Por lo tanto, están editando un nuevo trabajo cada semana desde la del 25 de marzo (fecha de su presentación oficial hace 15 años), acompañado de un texto que antes comentaba.
Para que despejen dudas sobre lo que significa Hazard, deben saber que se adelantó a todos los sellos discográficos que aún creían en otras formas caducas de distribución de la música, que su mentalidad era y es puramente underground, pues fomenta dos aspectos vitales que le identifican como posiblemente el mejor sello de todos, la edición de discos para dominio público (libre descarga y difusión, ajena a al copyright) y el apropiacionismo como elemento creativo en la música experimental. Felicitamos a Anki deseando que Hazard, sello pionero de la música libre, aguante otros quince años más.

El proyecto Escoitar desaparece con una acción brutal.

Les enlazo el soberbio artículo que José Manuel Costa ha publicado en el periódico Diario.es sobre la triste desaparición de ese faro sobre la acción sonora que era Escoitar, proyecto gallego conformado por varios activistas como Carlos Suárez o Xoán-Xil López, entre otros.
"El miércoles comenzó en la red una de las acciones más impactantes que han tenido lugar en ese medio. No solo en nuestro país, que eso ya tendría su importancia, sino a lo ancho, largo y profundo de la web. Una acción muy sencilla, pero que pone en cuestión toda una amplia serie de concepciones que damos ya por supuestas y, además, sitúa a cada persona que se acerca a ella en un conflicto emocional en una escala de intensidades que puede ir desde lo curiosamente paradójico a lo desgarrador.
Digámoslo ya, se trata simplemente de que cada vez que se entra en una página web en la cual se lee una despedida, suena un sonido que al finalizar se autodestruirá (se borrará de la página). Y así con cada una de los clicks en la página hasta que de los más de 1.200 sonidos que contiene (contenía) hayan desaparecido.
El párrafo más significativo tal vez sea: "Cada vez que escuches una de las mas de 1.200 grabaciones que en su día formaron parte de Escoitar esta se borrará de la base de datos, desaparecerá como sonido que es, será de nuevo algo más que un archivo, será un acontecimiento".
Hay una historia previa, sin la cual es perfectamente posible apreciar lo anterior, pero que sobre esta premisa tan sencilla va desplegando capa tras capa de ideas, de esfuerzos, de situaciones, de emociones… La historia comienza hace diez años, fecha de fundación de un colectivo nacido en Vigo que se hizo llamar Escoitar, formado por Xoán Xil, López Horacio González, Chiu Longina, Berio Molina, Julio Gómez, Carlos Suárez, Suso Otero y el madrileño Enrique Tomás.
Como su nombre indica, la actividad de Escoitar consistió precisamente en eso, en escuchar. Escuchar y grabar sonidos del entorno, extraerlos de dicho entorno y ofrecerlos de nuevo en diferentes configuraciones. Luego se describirán algunas de esas acciones, pero una muy fundamental en el trabajo de Escoitar ha sido la elaboración de un mapa sonoro de Galicia, uno de los más amplios de España y en gran medida inspiración para otros mapas sonoros regionales o locales. Un mapa sonoro contenido en la página que ahora irá enmudeciendo, un poco con el regusto patético que provoca el final de Hal 9000 en 2001 una Odisea del Espacio.
Esto del mapa sonoro se define casi a sí mismo. Se trata simplemente de grabar sonidos en cualquier ambiente, urbano o rural, industrial o agrario y luego subirlos a una especie de Google Maps aumentado con la localización de cada sonido. En el mapa sonoro han participado todo tipo de personas y a lo largo del tiempo se fue creando un repositorio de 1.200 grabaciones recogidas a todo lo ancho y largo de Galicia. Unas largas, otras cortas, todas con un nivel de calidad considerable.
Pero Escoitar tenía otras actividades. Una de ellas la realización de paseos sonoros en diferentes ciudades, como la Cartografía Sonora de Gijón (2010). La cosa consistía en ponerse unos cascos y a través geolocalización, hacer saltar secuencias de sonido grabadas previamente en cada uno de los lugares. El resultado era que uno pasaba con sus cascos por el cerro de Santa Catalina y escuchaba, en binaural, un botellón celebrándose allí mismo, que es lugar habitual. Solo que son las 12 de la mañana y no vemos a nadie que pueda producir ese ruido. Y no se sabe qué es más fantasmal, si el sonido sin su imagen o el lugar sonando sin que haya nadie.
Escoitar también estuvo junto a los murcianos  Transnational Temps detrás de iniciativas que superan tanto lo gallego como lo español, como un  Mapa Colaborativo del Exilio Español en México en el que se geolocalizan lugares y sonidos en torno a ese tema teniendo como base México D.F. La actividad de Escoitar ha tenido luego reflejo en otros lugares, muy en especial en Asturias a través de un  Mapa Sonoru impulsado casi en solitario por Juanjo Palacios. Son solo un par de ejemplos.
En gran medida y con toda su carga conceptual, el mapa sonoro fue un éxito muy agridulce. El éxito es la misma propuesta, la forma de realizarla y la miríada de sonidos que pueden (podían) escucharse allí. Lo agridulce es que, aparte de grabaciones propias o de un circulo bastante reducido de gente allegada y activa o de la actividad que iba surgiendo de talleres, apenas se mapeaba nada.
Sencillamente, la gente aún no estaba por la labor de convertirse, no solo en oyente, sino también en agente. Y esto, en la concepción de las cosas por parte de Escoitar, no acababa de tener mucho sentido. Cabría pensar si en realidad no sería función de las instituciones públicas preservar los sonidos de la misma manera que se preservan las fotografías, aunque solo fuera desde un punto de vista antropológico o naturalista. No es así, el único centro español consagrado al arte y la naturaleza, el CDAN de Huesca, no tiene una sola grabación de campo en sus archivos.
Paradójicamente, en España se ha desarrollado desde hace años una de las más interesantes escenas europeas en este terreno con representación muy interesante en prácticamente toda la geografía. Pero cuando no existe la menor sensibilidad para entender que los sonidos forman parte de nuestro patrimonio como las fotografías, no habrá mucho que hacer más que a donde llegue el más desprendido voluntariado. Algo con unos límites.
Escoitar podía haber dejado coligada la página en el servidor y de esa forma se habría mantenido indefinidamente. Pero algo que se pretendía vivo no puede convertirse en una simple arqueología de la red. Lo mejor, consideraron, era su desaparición a manos de quienes desean informarse. Todo ello muy conceptual y también muy emotivo, porque no hay contradicción alguna entre ambos términos. Para quienes han colaborado con Escoitar o han colaborado en el mapa sonoro, la acción ha logrado conmover en serio. Da pena, rabia, alegría, frustración, ganas de pelear aún más… Quienes impulsados por lectura o informaciones en la red se acerquen por la página, sin mayor impulso que la curiosidad, pueden captar de inmediato el sentido de esta despedida.
El mismo día, el 20 de enero, en que Escoitar anunciaba su desaparición reclamando implícitamente la colaboración de cualquiera para borrar lo que antes cualquiera podía haber subido, uno de sus componentes, Xoán Xil López, leía su tesis doctoral. La finalizó poniendo un ejemplo de esta acción. El sonido que surgió en ese momento, de forma absolutamente aleatoria, fue la grabación de un entierro. Tanto el doctorando como el jurado permanecieron en absoluto silencio los cuatro minutos que duraba la pieza. Hasta que desapareció."


P.D:
"Para mí es extremadamente triste y dolorosa esta extinción, mucho trabajo y esfuerzo que se pierde devorado por el proceso de alzheimer cultural que sufre Galicia, una tierra controlada por la tiranía política de la ignorancia que nos ha sumido en la anomia y la vergüenza.
Es trágico que la sociedad gallega y el mundo ya no podrán acceder más a esos sonidos. Galicia adolece de una de las políticas culturales más atrasadas de Europa, una política que fue incapaz de dar una cantidad de dinero ridícula para el mantenimiento de escoitar, y así estamos, hundiéndonos cada día más en la desidia, la indiferencia y la superficialidad". (Carlos Suárez) 

"Sabes que es duro cerrar un proyecto pero más duro es verlo desvirtuado y convertido en un residuo virtual. Ahora, por lo menos a sonado con toda la emoción que contiene una vez más." (Xoán-Xil López)